martes, 16 de agosto de 2016

miércoles, 27 de julio de 2016

domingo, 3 de julio de 2016


Qué relación hay entre educación básica, educación a lo largo de la vida y calidad educativa.



Preescolar, educación primaria y secundaria es la etapa de formación de los individuos en la que se desarrollan las habilidades del pensamiento y las competencias básicas para favorecer el aprendizaje sistemático y continuo, así como las disposiciones y actitudes que regirán sus respectivas vidas. Lograr que todos los niños, las niñas, y los adolescentes del país tengan las mismas o similares oportunidades de cursar y concluir con éxito la educación básica, para así lograr los aprendizajes que se establecen para cada grado y nivel, son factores fundamentales para sostener el desarrollo de la nación.

En una educación básica de buena calidad el desarrollo de las competencias básicas y el logro de los aprendizajes de los alumnos son los propósitos centrales, son las metas a las cuales los profesores, la escuela y el sistema dirigen sus esfuerzos.

Permiten valorar los procesos personales de construcción individual de conocimiento por lo que, en esta perspectiva, son poco importantes los aprendizajes basados en el procesamiento superficial de la información y aquellos orientados a la recuperación de información en el corto plazo

Existen diversos conceptos que intentan analizar el fenómeno educativo, en relación al discurrir temporal en las personas. Así, conceptos como educación permanente, educación continua, educación de adultos tienen aspectos comunes pero también matices importantes que los diferencian y los enriquecen.

Qué competencias se tendrían que desarrollar y a través de qué estrategias pedagógicas.


Las competencias consideradas prioritarias porque son coherentes con el nuevo papel de los profesores, la evolución de la formación continua, las reformas de la formación inicial y las ambiciones de las políticas de la educación, se listan a continuación.

1.- Organizar y animar situaciones de aprendizaje.
2.- Gestionar la progresión de los aprendizajes.
3.- Elaborar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación.
4.- Implicar a los alumnos en sus aprendizajes y en su trabajo.
5.- Trabajar en equipo.
6.- Participar en la gestión de la escuela.
7.- Informar e implicar a los padres.
8.- Utilizar las nuevas tecnologías.
9.- Afrontar los deberes y los dilemas éticos de la profesión.
10.- Organizar la propia formación continua.

Todo ello complementado con las siguientes estrategias
1.- Aprendizaje colaborativo
2.- Aprendizaje basado en problemas
3.- Aprendizaje orientado a proyectos.
4.- Método de casos
5.- Aprendizaje servicio.


¿Cómo pueden ampliarse las oportunidades educativas a los adultos, con qué finalidad; y qué valores predominan en ella?

 

 

La educación es un derecho permanente durante toda la vida, que debe extenderse a las etapas que más puedan ayudar a desarrollar el potencial de las personas para vivir vidas plenas en sociedad y realizar actividades económicas productivas. Implica no solamente el derecho a la educación escolarizada, sino a vivir en un entorno que proporcione medios educativos que faciliten el despliegue de las capacidades de la persona, que permitan a todos acceder a los bienes de la cultura, las tecnologías informáticas, los medios de comunicación y, en síntesis, el acceso al conocimiento.

La necesidad de educación en los Adultos

La educación tiene que tomar muchas formas. Ella tiene objetivos críticos e importantes. Debido al desarrollo de prácticas inclusivas y de la participación de la comunidad, debemos animar a las personas con discapacidad intelectual como a sus familias a vivir una vida normal fuera de las instituciones y en la sociedad normal. Las particulares, para hacerlo con eficacia, necesitan una amplia gama de habilidades y con frecuencia estas habilidades no se han aprendido durante el ciclo escolar normal. Surgen entonces una serie de retos. Estos retos pueden ser mejor vistos dentro del desarrollo de un enfoque de calidad de vida en el campo de la discapacidad intelectual. Por ejemplo, una de las características principales de un enfoque de calidad de vida es la variabilidad - las personas son distintas con el tiempo y entre sí. En la educación es extremadamente importante reconocer esta variabilidad como una serie de implicaciones a seguir.

Razones para educación de los Adultos

Las personas con deficiencia intelectual y del desarrollo
  • Vivir y crecer en la comunidad;
  • Vivir más tiempo ahora en comparación con hace un tiempo;
  • Requiere la educación superior para alcanzar su nivel óptimo de funcionamiento;
  • Quienes experimentan educación durante la infancia encuentran que es a menudo insuficiente para la vida adulta;
  • Encontrar que su aprendizaje puede ser más lento que otros;
  • A menudo, muestran una mayor madurez y desarrollo cognitivo más allá en su edad adulta y por eso se vuelven más receptivos a la educación de adultos;
  • Buscar que la vida de adultos requiere la gente a aprender habilidades diferentes y adicionales para funcionar eficazmente en el mundo de adultos;
  • Requiere que la educación de adultos tome en cuenta la variabilidad de sus capacidades y habilidades de aprendizaje para ofrecerles oportunidades a las decisiones individuales.
Uno de los retos es verificar que durante los años escolares los individuos están preparados para la vida en la comunidad, pero como es frecuente, o bien no sea realizable plenamente, o individuos que pueden ser lentos en términos de retraso en el desarrollo, la cuestión de la educación de adultos se vuelve crítica.

La educación para todos ¿llegando a las metas?

¿Qué significa una educación básica de calidad y cuál es su importancia en la continuación del proceso educativo?


La educación es un fenómeno que puede asumir las formas y las modalidades más diversas, según sean los diversos grupos humanos y su correspondiente grado de desarrollo; pero en esencia es siempre lo mismo. Desde una perspectiva muy particular, la educación se puede citar como educación cultural en cuanto es precisamente trasmisión de la cultura del grupo, o bien educación institucional, en cuanto tiene como fin llevar las nuevas generaciones al nivel de las instituciones, o sea, de los modos de vida o las técnicas propias del grupo.
Hablar de calidad de la educación ya sea en un primer nivel o en el nivel universitario es como tratar de ordenar las piezas de un gran rompecabezas en donde algunas piezas realmente no existen, no podemos presumir de evaluación cuando en realidad solo es simulación, ya que jamás se realizó una adecuada planeación que incluyera indicadores de base, estándares, metas, objetivos y estrategias coherentes ¡sin esto previamente no podemos hablar de evaluación! Y nuestro discurso jamás será coherente con nuestra práctica.
Cuando hablamos de un cambio hacia la calidad, no es referirse a una moda, o a un objetivo pasajero o a un cambio superficial en nuestra actitud, hablamos de la calidad de la educación que trascienda a una calidad como forma de vida. Para que lo anterior sea real necesitamos que este enfoque se convierta verdaderamente en parte de nuestra cultura: Que trascienda de lo individual a lo colectivo. Que sea algo que se respire, se valore, se aprecie y se viva en la vida cotidiana de nuestro país.
Lo importante ahora no es querer cambiar con un nuevo paradigma de educación a la sociedad, sino primero cambiar nosotros mismos, fortalecernos como personas de calidad y prepararnos, para que al integrarnos de lleno a la vida productiva seamos capaces de reconocer y perpetuar lo bueno que ya existe y combinarlo con nuevas aportaciones en el campo en el que nos desarrollemos
La educación de calidad, además de ser una necesidad imperiosa, es una demanda social inaplazable. Son múltiples los factores que intervienen para hacerla posible; se trata de un proceso que exige la conjugación de los esfuerzos de maestros, alumnos, padres de familia, autoridades y la sociedad toda. Reclama espacios dignos, equipamiento, materiales didácticos, planes y programas de estudio y medios que hagan posible la construcción de ambientes escolares que favorecen el aprendizaje. La educación también exige de la convivencia armónica en las comunidades, del acceso a bienes culturales, y de los servicios que favorezcan una población saludable y bien alimentada.

Los profesionales de la educación debemos modelar un nuevo paradigma de educación y considerar elementos de adecuación constante en respuesta a una sociedad moderna compleja y cambiante, es para nosotros fundamental un compromiso personal y una motivación interna con el crecimiento y desarrollo.